Divergente y Platón

Para introducir Divergente, la película de la que voy a hablar, hay que empezar a dividir la sociedad en la que se encuentran después de que hubiera una guerra. 

Esta, se divide en “facciones” que son como los distintos grupos sociales, los cuales una vez eliges, no puedes dar marcha atrás ni volver a tu familia. Bueno, esta sociedad se dividía en:

Abnegación: son los líderes, ayudan a los demás y evitan el orgullo.

Osadía: los valientes que defendían la sociedad, aunque por el contrario, al ser los más libres eran los usados por erudición para acabar con la abnegación.

Cordialidad: son honrados y amables y se dedicaban a abastecer.

Verdad: como su nombre dice, son los más justos y siempre van con la verdad por delante.

Erudición: tienen deseo de gobernar porque son los más inteligentes.

Platón pensaba que el alma de una persona denominaba su función en la sociedad, y esto es lo que se refleja en la película. Lo podemos ver en la facción erudición, que quieren gobernar por ser los más inteligentes, como Platón dice, que el gobernante debía ser el más sabio y prudente; estos lo intentaban atentando contra la abnegación, los que de verdad gobernaban. Pero, el verdadero enemigo para estos tendrían que ser los divergentes, que eran los que se encontraban en todas las fracciones y tenía voluntad y sabiduría para gobernar, pero en esa sociedad sólo importaba lo que los demás creían que eras, dejando de lado que estos, eran los que de verdad les iban a traer una sociedad estable sin mentiras al pueblo.


Otra facción que no he nombrado antes, son los sin facción, aquellos que se pierden por no encajar en ninguno de los roles a los que le han asignado, porque no se les da más oportunidad de mirar más allá de lo que les han impuesto, porque puede que Platón tuviera razón en que si estamos determinados en funciones la sociedad sería más estable, pero sería una sociedad vacía en la que la gente se cree que se conocen pero no es así, sólo conocen a la versión de ellos que les han querido enseñar, porque yo pienso que una persona no puede llegar a conocerse bien hasta que no sale de su zona de confort y sabe lo que quiere o no quiere ser en un futuro. Pero, lo que no quieren ver más allá de esto son los verdaderos conformistas, que para Platón era lo establecido, pero los divergentes eran los verdaderos inconformistas que cuando se someten los osados a la prueba de dime a qué temes y te diré quien eres, los divergentes son los únicos que son capaces de ver que están en una simulación, estos, son los verdaderos sabios.

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